Luz intermitente
Siento cargas eléctricas correr tras mis venas poco a poco ascienden hasta mis ojos, una luz tenue e intermitente ilumina la habitación y en cada parpadeo ya no te veo, ya no estás en mi ser y la noche me avisa que los fantasmas se fueron. Las canciones de funeral ahora me saben amargas, ya se esfumaron al igual que las lágrimas corrieron en ríos lejos de mi piel. Dijiste que la luz de mis pupilas fallecía cada día, divagaste por ahí mi agonía pero ahora bien, dilo de nuevo haber si es cierto que desvanezco por ti. Aquí vamos otra vez y ya no veo ni el horizonte ni las luces del ayer y dime si tú puedes ver frente a la nada. No me controla lo que creí ser. Cada día que pasa te desvaneces como sombra en la oscuridad y ya no te veo, me perdí en la mirada distante. Respiro hondo. Estoy harta de tu ausencia, de los fantasmas que huyen en la oscuridad y de los recuerdos riéndose de mí. Realmente no sé que pretenden, quizá no se han dado cuenta. Recostada en la cama donde alguna ...